Huejutla, Hidalgo. – A pesar de que el gobierno federal advirtió en varias ocasiones de la falta de eficacia de las pruebas rápidas de COVID-19, aún así, el gobierno de Hidalgo implementó un programa con dichos análisis en varios municipios de la entidad gastando varios millones de pesos.
El pasado 25 de Junio de este año, el gobernador Omar Fayad Meneses puso en marcha el programa de pruebas rápidas gratuitas para detectar el COVID-19 en las comunidades con mayor número de contagios en Hidalgo.
Durante la presentación, el mandatario explicó que su administración obtuvo 56 mil pruebas con las cuales se podrán identificar los casos y se rastrearía la cadena de contagios.

Sin embargo, once días después de la presentación, Omar Fayad declaró en su cuenta de redes sociales que los “Módulos de Pruebas Rápidas Gratuitas para Detectar Coronavirus” no son para diagnosticar el coronavirus, como lo dijo en un principio, sino para llevar un control epidemiológico en las comunidades.

Sobre este tema, el subsecretario de Prevención y Promoción de Salud, Hugo López-Gatell, ya había advertido a las autoridades estatales, no realizar pruebas rápidas por su ineficacia. Afirmó que este tipo de pruebas son como «echar un volado al aire» por su eficacia que ronda entre el 30 y 60 por ciento.
López-Gatell mencionó que las pruebas rápidas, funcionan con tiras reactivas parecidas a las pruebas de embarazo, en las que se pone una gota de sangre y se obtiene un resultado en un lapso de entre 10 y 15 minutos, sin necesidad de trasladar la muestra a un laboratorio.
Dichos análisis detectan anticuerpos, la reacción del sistema inmune a un virus, no detecta con exactitud la presencia o ausencia del coronavirus, como lo informó en un principio el gobernador Omar Fayad.

La ineficacia de los estudios rápidos se ha reflejado en Huejutla, donde varios habitantes han mostrado su inconformidad porque les ha salido negativo el resultado siendo portadores del virus, aumentando el riesgo de contagio entre sus allegados.

Hasta el momento el gobierno de Hidalgo no ha dado a conocer el nombre de la compañía que obtuvo la licitación para surtir las 56 mil pruebas y el recurso público que se pagó.
Existe el caso del estado de Jalisco, quien intentó adquirir 20 mil pruebas rápidas por 20 millones 697 mil pesos a la empresa Hisa Farmaceútica, sin embargo canceló la compra cuando se demostró su ineficacia.

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