Chilapa, Guerrero.- El ex obispo de Huejutla, Salvador Rangel Mendoza, hace unos días intentó justificar la violencia de género, señalando que las mujeres son asesinadas en México, no precisamente «por andar en misa»; declaraciones que levantaron polémica a nivel nacional.
En una entrevista hecha por un medio local, el ahora encargado de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, en Guerrero, dijo lo siguiente: “Honestamente lo voy a decir, ¿cuántas mujeres de estas, asesinadas, no andaban precisamente en misa, ni andaban en la catedral?”.
Afirmó que son las propias féminas quienes tienen parte de la culpa de lo que les sucede, en cuanto a inseguridad y violencia, en especial aquellas que no van a misa ni a la Iglesia.
Dijo que no se trata de una situación que pueda considerarse como generalizada, pero algunas mujeres fueron víctimas por su íntima relación con los hechos de violencia que predominan en México.
No es la primera vez que da de que hablar el representante de la iglesia, hace unos meses se dio a conocer que había pactado con el narco para que le brindaran protección a los sacerdotes y religiosas de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa.
Salvador Rangel, fue nombrado el 12 de marzo de 2009 por el papa Benedicto XVI obispo de Huejutla, en el estado de Hidalgo, permaneciendo en ese lugar por 6 años y posteriormente trasladado por el papa Francisco al lugar donde actualmente radica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *